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3 señales de que estás perdiendo neuronas (neurodegeneración)

Salud

Por: pijamsurf - 06/26/2017

Estas 3 señales son indicadores contundentes de que estás acabando con la conectividad de tu cerebro

Con el tiempo el ser humano va perdiendo neuronas y, ya que el tejido cerebral es post-miótico, las neuronas que tenemos no se regeneran. Sin embargo, en algunas partes del cerebro adulto se llegan a formar nuevas neuronas (neurogénesis) y gracias a un fenómeno conocido como neurotropismo, el cerebro puede compensar la pérdida de neuronas creando nuevas conexiones neuronales. 

De cualquier manera, la neurodegeneración es un proceso del cual todos deberíamos de estar alerta y que podemos combatir realizando cosas como aprender nuevos idiomas o instrumentos musicales, hacer deporte, leer, tener relaciones sexuales satisfactorias, comer bien y demás. 

El doctor Chris Kresser ha identificado las tres señales principales para detectar tempranamente la neurodegeneración. Cuando las siguientes tres señales están ocurriendo paralelamente, es muy probable que el estado en el que te encuentras es neurodegenerativo.

 

Fatiga promovida por actividad cerebral

Esto, dice Kresser, puede notarse cuando persona que antes podía estudiar durante 3 horas seguidas empieza a sentir señales de cansancio a los 30 minutos o algo así, o también si te cansa hacer tareas muy sencillas como manejar, hacer cuentas u otros similares. Esto significa tus neuronas están perdiendo la capacidad de generar ATP.

 

Depresión

Kresser explica que en la depresión, el córtex frontal, la parte del cerebro que se dedica al pensamiento de nivel alto, la planeación y las metas, no está conectando bien entre sí y esto tiene la consecuencia de ir reduciendo las células del cerebro. Según el investigador, en muchos casos los antidepresivos no logran solucionar esto.

 

Mala digestión

La mayor parte de la actividad del cerebro se canaliza a lo que se llama el sistema pontomedular, cuyo principal conducto es el tronco cerebral, específicamente el nervio craneal parasimpático y el nervio vago, ya que el nervio vago controla la producción de enzimas, motilidad y secreción de ácido estomacal, entre otras cosas. Un cerebro que no está disparando bien, seguramente tendrá problemas digestivos. Esto puede estudiarse a fondo revisando la llamada conexión del eje cerebro-intestino (gut-brain-axis).

 

Aquí puedes leer sobre actividades que promueven la neurogenésis

Y en el mismo artículo, Kresser da algunas opciones para combatir la neurodegeneración

¿Cuánto tiempo se necesita para formar un hábito? Aquí la respuesta

Salud

Por: PijamaSurf - 06/26/2017

“La plasticidad cerebral ha demostrado que el cerebro es una esponja, moldeable, y que continuamente vamos reconfigurado nuestro mapa cerebral”

Los malos hábitos, los vicios y las conductas autodestructivas pueden forman parte de nuestra cotidianidad; desgraciadamente, al ser actividades derivadas de Tánatos, la energía de muerte, tienen la condición de provocar consecuencias negativas tanto en el cuerpo como en la psique y el espíritu.  Para cambiar estos hábitos no sólo se necesita un poco de Eros, la energía de vida, sino también elegir un cambio coherente con la escala de valores y un entrenamiento, hasta convertirlo en un hábito. 

De acuerdo con Patricia Ramírez, colaboradora de El País, “la idea de que podemos ser quien deseemos, practicar nuevos deportes, aprender otras culturas, probar todas las gastronomías, tener otros círculos de amigos, convierte una vida estancada en otra más rica en oportunidades y variedad”. Basándonos en la teoría neuropsicológica de que el cerebro es flexible, las personas evolucionamos conforme nuestros procesos neuronales y cognitivos también lo hacen: “La plasticidad cerebral ha demostrado que el cerebro es una esponja, moldeable, y que continuamente vamos reconfigurado nuestro mapa cerebral”.

De modo que el interés por cambiar un hábito genera actitud y motivación para salir de la zona de confort, lo cual, a su vez, promueve una reorganización neuronal que facilita el cambio a mediano y largo plazo. Si bien esta teoría es contraria a lo que actualmente la sociedad espera de la inmediatez, el hábito requiere indudablemente un espacio geográfico y temporal suficiente para producirse y “educar” al cerebro a repetirlo sin dudar. 

Para lograrlo, los científicos se apoyan en la neurogénesis, el proceso en que se generan nuevas neuronas y que retrasa el envejecimiento cerebral y físico. Actividades como el ejercicio promueven la neurogénesis, produciendo beneficios emocionales como el bienestar y la disminución de la ansiedad. En otras palabras, la actividad física mejora la decisión de las células madres, dando lugar a la aparición de nuevas células nerviosas. Otras actividades como la meditación, la dieta balanceada y el sexo, ayudan a la formación de nuevas neuronas. 

Existen teorías de que la formación de un hábito, y por lo tanto la creación de nuevas neuronas, tarda entre 21 y 66 días; la realidad es que depende de la insistencia, la perseverancia y el interés por mantener el hábito realizándose. Para ello se necesita lo siguiente: 

– Un objetivo que requiera un proyecto. Enfocar la mente hacia un objetivo, como dejar de fumar, ayuda a desarrollar un plan a mediano plazo, como en el período de 1 mes. 

– Considerar cuál es la meta. Para ello, haz las siguientes preguntas: ¿qué quiero?, ¿para qué?, ¿con qué lo voy a lograr –valores, actitudes, fortalezas–? 

– Encontrar un tiempo y espacio en la agenda y la rutina. 

– Darle prioridad en la cotidianidad. 

– Empezar en el momento. Cualquier día es bueno para cumplir los objetivos, y qué mejor inicio que hoy mismo. 

– Pasión. Emocionarse por el proyecto generará pasión para alcanzar el objetivo; esto promoverá una mejor vida personal o profesional. 

– Disciplina. Implica sacrificios y prácticas diarias. Se trata de una manera de mostrar respeto a uno mismo.