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Los niños y los padres necesitan una nueva educación digital

La velocidad de adopción de la tecnología supera la velocidad de reflexión y, más aún, la capacidad de respuesta en términos de legislación y educación. Vivimos actualmente en una era que ha sido llamada la era de la distracción, debido a la constante estimulación de la tecnología digital. En una reciente entrevista el físico y maestro de meditación, Alan Wallace, señaló:

La atención en la esfera pública está en proceso de devolución. He visto los niveles de atención de la sociedad retroceder a lo largo de mi vida. La industria de la publicidad y del entretenimiento demandan la atención de la gente en espacios cada vez más cortos. 5 segundos aquí, 15 segundos allá, 20 allí. El entretenimiento se ha acelerado, la música se intensifica, te perfora el cerebro con la intensidad, y los videojuegos te aplastan el cerebro con estimulación.

Lesley Podesta, de la Alannah & Madeline Foundation, escribe en el Huffington Post sobre la importancia de entender que es necesario hacer una educación digital de la sociedad, teniendo en cuenta especialmente a los niños. Una de las habilidades universales que debemos desarrollar en nuestra era es "la capacidad de pensar más allá de la distracción de la tecnología y aprender a autocurar [la información] para maximizar oportunidades y reducir riesgos". En nuestra época nos acercamos a la distopía que advertía Aldous Huxley, ahogarnos en "un mar de irrelevancia", información insignificante, sin curaduría o contexto, que se va apoderando de nuestra atención y nuestra capacidad de pensar críticamente.

Podesta enfatiza que en nuestra era, como ocurría hace siglos, se ha vuelto a disolver la frontera entre la información a la cual tienen acceso los niños y los adultos. El problema ahora es que los adultos generan innumerable información basura que puede ser bastante dañina: pornografía, violencia, imágenes de crímenes, guerras, terrorismo, etc. Es por esto que, en la era digital, "los derechos de los niños a vivir libres de violencia y explotación requieren ser mejor pensados, mejor controlados y se necesita una mejor respuesta de la industria que permita una mejor regulación e incentive mayor inversión en alfabetismo digital". Y es que el espacio digital en el que se mueven no está libre de violencia y explotación y, sin la correcta guía, los niños pueden vivir experiencias en línea que violenten su crecimiento.

La clave esta en desarrollar este alfabetismo digital en los padres y en los hijos para que se construyan hábitos positivos de acceso a la información, para que los niños se vuelvan "capaces y compasivos en línea; aprendan a ir más allá de las distracciones y sepan cómo involucrarse y cómo evitar las distracciones de sus teléfonos". Este alfabetismo digital consiste tanto en la capacidad de buscar información relevante en línea como en la construcción de hábitos positivos que tengan que ver con evitar el uso excesivo de aparatos para el entretenimiento (restringir tiempo y horarios), así como también el desarrollo de la atención y la concentración con herramientas offline como la lectura o la meditación.

Facebook y Google se están convirtiendo en los dos grandes imperios globales y, de paso, acabando con el periodismo tradicional en buena parte del orbe

El poderío de Google y Facebook sigue creciendo, al tiempo que los medios de comunicación que no son también específicamente compañías de tecnología están sufriendo estragos.

El sitio Poynter reporta que esta semana, la compañía Time Inc. anunció que despediría a 300 personas para intentar volverse más eficiente. También esta semana el Huffington Post indicó que despediría a 39 miembros de su staff, y Verizon, la compañía a la que le pertenece este medio de noticias, adquirirá Yahoo. Asimismo, el popular sitio de noticias Vocativ señaló que se desharía de todo su staff editorial, en una decisión estratégica para centrarse solamente en producción de video. Hace 2 semanas el New York Times anunció que reduciría su equipo editorial, también para enfocarse en contenido visual. Se podrían citar otros casos, como por ejemplo The Guardian, que en los últimos meses ha pedido donaciones a sus usuarios.

El tema tiene que ver con que estos medios viven de la publicidad digital. Pero Facebook y Google, que controlan en gran medida la popularidad de todos los medios digitales al dirigir el tráfico, poseen también la gran mayoría del pastel de la publicidad. Diversos reportes del primer cuarto de año muestran que Facebook y Google se llevan el 71% del dinero que se gasta en publicidad en línea y todas las demás compañías el 29%. En el 2015 era sólo el 64%, así que hay una marcada tendencia hacia el duopolio. Evidentemente, como ha quedado claro con cosas como la llamada cámara de ecos y la burbuja de filtros que fue observada en las pasadas elecciones de Estados Unidos, tal desequilibrio de poder es peligroso y afecta a los estratos políticos y sociales.

Esto además tiene el efecto de reducir dramáticamente la calidad de la información que se genera en los diarios, ya que cada vez más personas producen contenido gratis y el contenido viral es el que predomina, por lo cual hay pocos incentivos para invertir en contenido de calidad. Sin duda, este puede ser uno de los grandes problemas que enfrentemos como sociedad en el futuro. Cuando los medios de información son ante todo compañías de tecnología, tenemos que confiar en la curaduría de los algoritmos y en su capacidad de entregarnos lo relevante. en tanto que estos algoritmos están programados fundamentalmente para incrementar las ganancias de dichas compañías, nos enfrentamos a la total deshumanización de las noticias. 

Por todo esto y por el hecho de que sus algoritmos son secretos y existen en una laguna legal en la cual no tienen que rendir cuentas, las académicas Ellen P. Goodman y Julia Powles llamaron a Google y a Facebook "los imperios más poderosos y furtivos que han existido en la historia de la humanidad" en este artículo de The Guardian (uno de esos artículos que quizás ya no veamos en los siguientes años). Estas profesoras universitarias hacen una interesante analogía: Facebook y Google no pueden realmente definirse: son plataformas, son medios, son redes sociales, son buscadores, etc... Lo que sí podemos decir es que nosotros somos el media, el contenido dentro de estos gigantes, los usuarios somos también sus productos y esto es algo único en la historia.