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Si crees en teorías de la conspiración, es probable que tengas problemas manejando la incertidumbre

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/08/2017

Las personas que gustan de las teorías de la conspiración no soportan la incertidumbre y buscan llegar a una resolución cognitiva, sugiere estudio

Algunas personas tienden a consumir y dar vida a teorías de la conspiración, algunas sumamente desaforadas. Existen diversas interpretaciones de por qué ocurre esto --una de las cuales, que no debe descartarse del todo, es que las conspiraciones, en algunos casos limitados, existen. Sin embargo, probablemente la mejor explicación para la fuerte tendencia de algunos individuos a ver en todo o en casi todo el sello de una conspiración tiene que ver con la necesidad psicológica de acabar con la incertidumbre o lo que los investigadores llaman "cerradura cognitiva".

Un estudio realizado en conjunto por investigadores polacos y británicos examinó  a un grupo de 700 adultos, a los que se les pidió que leyeran ciertas noticias que eran presentadas como artículos de medios en línea (entre ellos algo sobre el Boeing 777 de Malaysia Airlines). Después de leer las noticias, los voluntarios leyeron comentarios que ofrecían explicaciones calificadas como conspiracionales y no conspiracionales). Estos mismos participantes realizaron pruebas, para determinar su necesidad de cerradura cognitiva.

Tomando en cuenta la necesidad de cerradura cognitiva, los investigadores pudieron predecir cuáles participantes iban a defender una teoría de conspiración. Hay que mencionar que se defendió la conspiración en los casos en los que no había una versión oficial para explicar los sucesos. Esto muestra que los participantes no rechazan del todo la realidad (la realidad en el sentido de lo consensualmente atenido), sino que buscan eliminar la incertidumbre cuando la perciben. De aquí que la incapacidad de soportar la ambigüedad sea un factor que conduce a la creencia en las teorías de la conspiración.

Estas fotos de Freddie Mercury con su última pareja demuestran por qué el amor siempre es amor

Sociedad

Por: pijamasurf - 07/08/2017

La amorosa intensidad de Freddie Mercury y Jim Hutton, quienes fueron pareja de 1985 a 1991, quedó plasmada en estas fotografías

Como sabemos bien, la sociedad tiene una tendencia marcada a establecer las líneas que debe seguir el comportamiento humano, lo cual, en cierta medida, tiene que ser así, en tanto nuestra evolución ha estado determinada por el esfuerzo colectivo que realizamos como especie. El convencimiento y el consenso son herramientas de evolución colectiva, pero hasta cierto punto también lo han sido la imposición y la obligatoriedad. Tristemente, en su historia el ser humano no ha sabido encontrar el equilibrio entre los intereses comunes y la libertad individual.

Uno de los ámbitos en donde se expresa con mayor intensidad esa tensión entre el individuo y la sociedad es la sexualidad. Sobre todo a partir del siglo XIX, en la cultura occidental todo lo asociado con el comportamiento sexual ha sido objeto de represión, censura y prohibiciones de muy diversa índole, intentando obligar al sujeto a plegarse completamente a los lineamientos de una supuesta “normalidad sexual” que, por otro lado, siempre ha sido inexistente salvo en el plano ideal o el discursivo, pues en la práctica la sexualidad subjetiva termina por emerger, cualquiera que sea su forma, inevitablemente.

En las fotografías que ahora compartimos encontramos una emotiva prueba de por qué la sociedad no tendría que inmiscuirse en las decisiones sexuales y amorosas del individuo. Las imágenes muestran a Freddie Mercury y Jim Hutton, quienes fueron pareja desde 1985 y hasta la muerte del cantante, en 1991.

En Albertine desaparecida, uno de los tomos de su monumental En busca del tiempo perdido, Marcel Proust escribió estas palabras que sirven a la perfección para acompañar estas fotografías:

En lo personal encontraba absolutamente indiferente desde el punto de vista de la moral que se buscara el placer con un hombre o con una mujer, y muy natural y muy humano que se buscara donde se pudiera encontrar.