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El pintor Francisco Toledo pide que no se olvide a Oaxaca (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/26/2017

Toledo explica que hay zonas alejadas en Oaxaca a las cuales no está llegando la ayuda

El estado de Oaxaca en la zona del istmo de Tehuantepec sufrió daños severos por el fuerte sismo del 7 de septiembre del 2017.  

Un censo hace unos días arrojó que hay más de 300 mil personas damnificadas en 41 municipios en estas entidades, con más de 60 mil viviendas seriamente afectadas, muchas en la región del istmo de Tehuantepec. Esta cifra antes había sido calculada en muchos más, así que no debería extrañar que en realidad se trate de mucho más de 300 mil. A ello se suman cientos de afectaciones en caminos y carreteras. Esto es especialmente sensible, ya que muchas de las comunidades afectadas se encontraban ya sumidas en extrema pobreza.

El pintor Francisco Toledo, nativo de la zona más afectada por el temblor, ha sido una de las voces principales que han recabado ayuda. Toledo dijo recientemente que habría que decirle a Dios y a todos los demás que no se olviden de Oaxaca. Especialmente inquietante es que hay lugares alejados, en rancherías, de las cuales no se tiene información de que llegue ayuda hasta allá.

Toledo dijo a El Universal que los políticos hacen acto de presencia y luego abandonan completamente el estado y se olvidan de problemas que no han solucionado.

Aquí una serie de alternativas para ayudar a los damnificados en Oaxaca

Y la cuenta que habilitó Toledo:

 

El sol de la noche: ¿qué es este fenómeno y en dónde puedes verlo?

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 09/26/2017

El mítico sol de noche

Existen registros en la antigua Roma que describían noches con luces que aparecían en el cielo y que permitían ver paisajes y montañas a cientos de kilómetros de distancia, sin haber luces de calle, ni velas, ni Sol, ni Luna, ni estrellas. Se trataba de un sol nocturno.

Ahora, milenios después de investigar sobre ese fenómeno, científicos de la Universidad de York, en Canadá, han descubierto que se trata de una serie de ondas atmosféricas que son capaces de iluminar las noches del planeta. Para Gordon Shepherd y Young-Min Cho, científicos atmosféricos, el sol nocturno comienza con una iluminación derivando a un aire brilloso que existe a kilómetros por encima de la superficie terrestre.

Shepherd y Cho explican que dado que la atmósfera de la Tierra está principalmente compuesta  de moléculas de nitrógeno y oxígeno, las cuales se convierten en un solo átomo de oxígeno, a esas alturas, la luz ultravioleta del Sol separa estos átomos en dos moléculas, provocando que en la noche, sin el brillo solar, se vuelvan a complementar liberando cierta energía conforme se reúnen. Esta energía es visible mediante destellos lumínicos y, conforme la presencia de oxígeno, la luz puede adquirir tonalidades verdes.

Los científicos también explican que los instrumentos tecnológicos disponibles son lo suficientemente sensibles como para detectar la luz; sin embargo, la visión humana sólo puede ver este fenómeno cuando hay un inesperado alineamiento de las ondas en una de las capas de la atmósfera más cercana, que permite amplificar el brillo.

Estas ondas, llamadas “ondas zonales”, se ven fuertemente influenciadas por el clima en la superficie del planeta y suelen viajar por la atmósfera superior. A lo largo de la investigación, los científicos descubrieron que las ondas se vuelven más evidentes en diferentes lugares a lo largo de sus viajes por la Tierra, pero “de vez en cuando se alinean y resultan en un punto específico. Sólo imaginen las ondas en el océano apilándose unas sobre otras. Eso hace una onda más grande”. De modo que conforme se sobreponen de esa manera, la intensidad de la luz se incrementa, al grado de poder verlo sin necesidad de instrumentos. Esa es una posible explicación a los soles nocturnos que relataban los romanos, los cuales solían durar entre 2 y 4 noches.

Desgraciadamente, la contaminación lumínica en nuestras ciudades haría casi imposible observar estos soles nocturnos; no obstante, basta paciencia, suerte y encontrar un lugar especial para ser testigo de este sorprendente fenómeno.