*

X

No existe actualmente una forma confiable de predecir un sismo (sobre las noticias falsas)

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/20/2017

Esto es lo que se sabe sobre predecir terremotos y su correlación con el cambio climático. Evita compartir información falsa

En la era de las redes sociales y la información viral se suele compartir -tocando el botón de pánico o con la intención de confirmar creencias- información falsa, la llamadas "fake news", que pueden crear estados de miedo, enojo y demás ánimos negativos. En el caso del sismo que sacudió al centro de México se ha estado difundiendo información falsa sobre un aparente anuncio de un nuevo terremoto, el cual habría sido predicho por la ONU, algo que es completamente falso, como este mismo organismo ha comunicado.

 

 

La UNAM y el Servicio Sismológico Nacional han difundido una imagen aclarando lo mismo, en la cual explican que lo que sí se sabe es lo evidente, que México es un territorio propenso a sismos de alta magnitud. México es una zona de alta sismicidad debido a la interacción de cinco placas tectónicas, siendo el contacto de la placa oceánica de Cocos con la placa continental Norteamericana lo que más se asocia con esta compleja sismicidad (la placa de Cocos parece ser la causa de los últimos dos sismos). Los efectos de esta alta sismicidad se hacen sentir más en la Ciudad de México, ya que está asentada en una antigua base lacustre que se mueve como si fuera gelatina, magnificando las ondas sísmicas.

 

Información sobre cómo ayudar e imágenes aquí

 

Lo único que los expertos pueden "predecir" es que cuando no se presentan sismos en ciertas zonas -como en Guerrero, de alta sismicidad- es posible que se acumule energía y esto provoque luego un sismo de gran magnitud (sin que puedan determinar la fecha). Por eso a veces se cree que es positivo de alguna manera que ocurran pequeños sismos, para que sirvan como una especie de descarga de estrés acumulado, evitando que se llegue a un umbral de acumulación más alto que precipite un acontecimiento más vehemente. 

Muchas personas en las redes sociales vinculan los recientes terremotos con el cambio climático o con erupciones solares, y aunque esto es algo que podría tener una correlación (sobre todo si consideramos una teoría holística, de interdependencia), la ciencia establecida no considera contundente la evidencia en este sentido, y en el caso de erupciones solares se han analizado grandes cantidades de datos sin encontrar correlación. Existe, eso sí, una cada vez más clara correlación entre el cambio climático y las tormentas y huracanes, como el reciente Harvey.

Sobre la relación entre los terremotos y el cambio climático, hay algunos trabajos interesantes. Uno es el del profesor Bill Maguire del University College de Londres, quien sostiene que la retirada de los casquetes glaciales debido al calentamiento global puede tener numerosos efectos que incluyen terremotos. Otro que podría tener algo que decir al respecto es el de Chi Ching Liu, del Instituto de Ciencias de la Tierra de Taipei, quien sostiene que existe una correlación entre tifones y terremotos, sugiriendo que una reducción de la presión atmosférica (lo cual caracteriza a estos sistemas del Pacífico, equivalentes a los huracanes) es suficiente para hacer que las fallas sísmicas se muevan y desprendan, algo así como estrés acumulado. Como señala el geofísico John McCloskey, una falla sísmica que ha reunido energía a veces no necesita más que "la presión de un apretón de manos".

Según Shimon Wdowinski, de la Universidad de Miami, en algunas partes de los trópicos, grandes terremotos tienden a formarse después de huracanes o terremotos excepcionalmente grandes; esto parecería haberse presentado, sobre todo, en el terrrible terremoto de Haití en el 2010. Posiblemente, las inundaciones lubrican las fallas telúricas. O, como sugiere Wdowinski, la erosión de derrumbes de las lluvias torrenciales, reduce el peso de una falla y le permite moverse más fácil. Una asociación similar ha sido observada en el caso del terremoto de Nepal, posiblemente relacionado a la temporada de verano de los monzones. Si estas tormentas están vinculadas al cambio climático -no en su mera generación, sino en su intensificación- entonces parece lógico decir que los terremotos también lo están.

En lo que refiere a la predicción de terremotos hay un investigador brasileño, llamado Aroldo Maciel, que tiene una "teoría de reflejos" o de "migración sísmica", que sugiere que ciertas zonas de la Tierra están conectadas, como si fuera una cámara de ecos, y un temblor en una zona desencadena otro temblor en el sitio con el que está conectado. Por ejemplo, un temblor en Oaxaca o Chiapas, según su teoría, está correlacionado con Chile, particularmente con Valparaíso. Hay que mencionar que aunque esto resulta interesante, y aunque Maciel sostiene tener una efectividad del 60% en sus predicciones, esta información es considerada como seudocientífica ya que no ha logrado explicar el mecanismo, o cómo esto estaría ocurriendo. 

La ciencia generalmente considera que no existe tal cosa como migración sísmica a la escala de la que habla el investigador brasileño, salvo en el caso de un cierto tipo de sismo. Un estudió mostró que un sismo masivo en Sumatra produjo una serie de réplicas en otras partes del mundo hasta 6 días después. Esto sólo parece poder ocurrir en sismos de alta magnitud; el de Sumatra fue de 8.6, y esto sucedió por la estructura única de este sismo, que generó ondas que viajaron justo por debajo de la superficie de la Tierra con la suficiente energía como para afectar fallas distantes. Otra investigación calculó que el 9% de los sismos considerados de alta magnitud llegan a causar sismos en otras partes del mundo

 

Con información de The Guardian

¿Por qué las mujeres prefieren a los hombre simétricos? (La respuesta no es tan obvia como parece)

Ciencia

Por: pijamasurf - 09/20/2017

Biológicamente, las mujeres prefieren a los hombres simétricos, porque la simetría revela importante información

La simetría es una cualidad admirada universalmente. Cuando una persona ve una serie de rostros, generalmente elige como más atractivo aquel que muestra mayor simetría. Aunque esto puede explicarse simplemente como un efecto de la belleza y del orden que naturalmente atraen a los seres humanos (y a muchos animales, como puede constatarse en los ritos de apareamiento), los científicos han explorado la posibilidad de que la simetría en realidad sea una forma de comunicar información relevante para la transmisión de los genes, es decir, para que una hembra pueda tener una descendencia fructífera.

Estudiando una serie de genes altamente variables conocidos como el complejo de histocompatibilidad mayor, algunos investigadores han notado que estos genes, también llamados genes de compatibilidad, pueden afectar todo tipo de constituyentes y conductas, incluyendo quiénes nos atraen. Lo que es interesante de esto es que dichos genes tienen una influencia fundamental en el sistema inmune, esto es, en determinar nuestra susceptibilidad a enfermedades.

Algunos estudios bastante citados sugieren que, por ejemplo, cuando las mujeres son expuestas a las camisetas sudadas de hombres, suelen preferir el olor de aquellos con los que tienen mayor diversidad de complejo de histocompatibilidad, lo que teóricamente permitiría que su descendencia tenga una mejor defensa a agentes patógenos. En cierta forma, las mujeres están cableadas para preferir a los hombres por el olor que revela su riqueza genética.

Estudiando esta serie de genes se ha llegado a la hipótesis de que los genes de compatibilidad están ligados a la simetría de los rostros y los cuerpos. Deborah Waller, de la Royal Institution, ha investigado la noción de que estos genes, y por lo tanto nuestra inmunidad natural, se ven reflejados en la simetría de los rostros, ya que la simetría puede ser un indicador de estabilidad en el desarrollo de un organismo. Anteriormente se habían encontrado indicios de que las mujeres tienen más orgasmos con hombres simétricos (los hombres simétricos son sexys), pero esto no sólo parece ser algo cultural sino algo biológicamente programado.  

Waller probó esta hipótesis con monos, encontrando que en el caso de nuestros parientes evolutivos existe una relación entre la simetría y los genes de compatibilidad, algo que se vuelve más marcado en los machos, en los cuales, debido a que la testosterona suprime el sistema inmune, una respuesta natural a la enfermedad es aún más importante. Así que, al parecer, los genes de compatibilidad producen rostros más simétricos, lo cual permite que los individuos, especialmente los machos, muestren ventajas genéticas a sus posibles parejas.

Otro estudio, un tanto extraño, notó que cuando las mujeres que tienen pareja están en su período de mayor fertilidad suelen soñar con otros hombres simétricos con mayor frecuencia, algo que no ocurre si sus parejas tienen rostros simétricos. 

 

Visita el sitio de la Royal Institution para conocer más sobre esta investigación