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La habilidad de reírse de la vida o de un buen chiste es una fuente de satisfacción que influye, a su vez, en la manera de percibir la vida

De acuerdo con la vox populi, una relación de pareja tiene mayores probabilidades de permanecer junta si el humor acompaña la cotidianidad entre ambos. Sin embargo, ¿por qué el humor es tan importante en la vida de una persona? El humor -una reacción perceptual cuando se encuentran inconsistencias entre la realidad y la expectativa- brinda una cantidad gratificante de dopamina, causando no sólo la risa sino también una oleada de bienestar.

Desde una perspectiva neurocientífica, las regiones del cerebro que se activan frente a los estímulos graciosos son el área ventral tegmental, la amígdala y el núcleo accumbens. Estas mismas zonas se relacionan con el circuito de recompensa dopaminérgica y, por lo tanto, con una reducción significativa del estrés y un mayor desarrollo cognitivo –reflejado en el nivel de inteligencia. Es decir, el humor influye significativamente en los niveles de felicidad de una persona.

La habilidad de reírse de la vida o de un buen chiste es una fuente de satisfacción que influye, a su vez, en la manera de percibir la vida. En consecuencia, una manera lógica de reducir los niveles de estrés cotidianos y los síntomas iniciales de depresión es mediante la risa: una comedia, reírse de eventos divertidos, aligerar el nivel de seriedad eterna… De hecho, algunos expertos aseguran que un ejercicio emocional más efectivo que la meditación o la música calmada es la comedia. Por ejemplo, ver una comedia es tres veces más efectivo para reducir los síntomas de ansiedad que estar sentado escuchando música tranquila. La risa que surge de este momento se convierte en una carcajada resiliente, aquella que alivia en los momentos más difíciles de la vida.

Si bien tener un poco de humor no solucionará el conflicto al que nos estamos enfrentando, podrá constituir una herramienta terapéutica que los psicólogos recomiendan: el reframing. Es decir, cambiar nuestra perspectiva frente al problema prestando atención a estímulos corporales, al momento del aquí y del ahora, liberando la suficiente cantidad de endorfinas como para que físicamente se reduzca el dolor de la congoja y el estrés. La idea principal es distraer momentáneamente a la mente para que, al regresar a la angustia, se permita cambiar de perspectiva para enfrentar el problema.

Entre los beneficios del humor y la carcajada resiliente que han encontrado los científicos están:

– la mejoría de la comunicación,

– la construcción de la confianza,

– un mayor nivel de atención y enfoque,

– el fortalecimiento del sistema inmunológico,

– una mayor expectativa de vida,

– aumenta el nivel de atracción y de intimidad con la pareja,

– reduce la incidencia de peleas y tensión en las relaciones de pareja,

– mejora el proceso de creatividad y de negociaciones.

En otras palabras, el buen humor y la risa son capaces de mejorar la calidad psicoemocional de un individuo, una relación de pareja, una familia e incluso de una empresa en general. Se trata de una actividad que influye desde en las conexiones neuronales hasta en las relaciones académicas, profesionales y amorosas. De alguna manera, el humor es una pomada para el cerebro y que alivia casi inmediato los malestares del alma. Después de todo, ¿no siempre nos sentimos mejor después de reírnos?

Eres un adulto, pero no tienes prisa; una etapa memorable, pero llena de confusión

Quizá como nunca en la historia, las generaciones actuales están viviendo una realidad cultural muy distinta a la que vivieron sus padres. Los veinteañeros de hoy son resultado de una generación que solía casarse a la mitad de los 20s, cuando mucho, pero hoy a esta edad el futuro de una familia se perfila mucho más lejano.

Por ello, en esta década el autoconocimiento se convierte en un tema imprescindible, aunque disfrutar es una de sus máximas. Hoy, los 20s son una etapa de transición, se es adulto pero no se entra de lleno a la vida de responsabilidades como se concibió durante milenios.

Y también por lo anterior puede tornarse en una etapa de mucha, mucha confusión. No se tiene prisa, pero tampoco se es un adolescente; ¿cómo, entonces, autoconcebirte?, ¿planear?

El conferencista de Ted, Bill Beteet, entre humor y análisis, compartió consejos para esta etapa en la que las referencias familiares han quedado caducas y la falta de respuestas puede ser la cualidad constante.:

 

1. Deshazte de tu televisión

Puede hacerte perder mucho tiempo. En lugar de estar viendo vivir a otros, ve por lo que quieres y concéntrate en tu propia vida.

 

2. Aprovecha las oportunidades de cambiar de vida cuando se presenten

No tienes muchas responsabilidades, así que es momento de vivir. Cuando se presenten oportunidades de hacer un viaje, cambiar de trabajo, emprender nuevos proyectos, hazlo.

 

3. Ubica una pasión y trabaja

Encuentra lo que más te gusta y desarróllalo; esto podría llevarte rápidamente a dedicarte a lo que verdaderamente amas.

 

4. Escucha audiolibros mientras caminas

Estos tiempos en trayectos te darán herramientas para la imaginación y el conocimiento.

 

5. Permanece soltero

No hay prisa, conoce muchas personas, sal con ellas; conócete a ti mismo frente a distintas relaciones potenciales.

 

6. Haz conscientes tus gastos más mínimos

Comprar un café a diario en lugar de hacerlo tú mismo en casa es un gasto que si calculas a 1 año podría convertirse en un boleto de avión a algún lugar. No despilfarres y ve haciendo más eficientes tus finanzas para vivir las mayores experiencias posibles.

 

7. Elige tu tribu

Las amistades de la infancia y adolescencia suelen ser más circunstanciales que temáticas. Encuentra las personas con las que de verdad mantengas afinidad ideológica o intereses afines. Además de divertirte mucho, podrás encaminarte más a lo que quieres.

 

8. Construye redes en línea

Compartir tu trabajo en redes sociales y crecerlas podría llevarte a lugares inesperados, conocer personas y conseguir oportunidades en un futuro.

 

9. Ubica y sigue metas, siempre

No tienes muchas responsabilidades pero, mientras mejor sepas lo que quieres, más rápido llegarás a ello.

 

10. Cuida tu salud

Estar de fiesta es parte imprescindible de los 20s, pero hazlo con consciencia. Administra tu energía, come bien, haz ejercicio y sé más consciente de todo lo que le haces a tu cuerpo.

 

11. Haz algo que no habías hecho

Aventúrate, viaja, viaja todo lo que puedas.