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¿Qué animal ves en esta imagen? Tu primera respuesta da un indicio de tu personalidad

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/10/2017

Lo que somos define la realidad que observamos…

La idea de que todo lo que hacemos es una proyección de lo que somos puede ser conocida, pero no siempre es entendida a cabalidad. Sin duda podemos comprobarla en elementos (y omisiones) más o menos evidentes, como la manera en que vestimos o los lugares públicos que frecuentamos, los libros que leemos, la comida que nos gusta y la que preferimos evitar, nuestros hábitos, etcétera.

Sin embargo, este grado de conciencia puede ser sólo superficial, y en muchos casos vivimos pensando que “el mundo es así” o que las cosas se han hecho siempre de cierto modo, cuando lo cierto es que mucho de lo ocurre en la realidad en que vivimos es exclusivo de nuestra propia realidad, es decir, es resultado de la postura que tomamos respecto de las condiciones en que vivimos.

Eso explica, por ejemplo, que ante una misma situación –digamos, una entrevista de trabajo, o el primer día de escuela– los resultados cambien tanto de persona a persona. Hay quienes aun con un historial laboral o de formación impecable son rechazados en un empleo, o quienes comienzan a socializar con gente desconocida a la más mínima oportunidad. La situación es la misma, pero los rasgos de personalidad con que cada cual la acomete deciden, en buena medida, sus derivaciones.

Dicho esto, compartimos ahora un sencillo examen que invita a indagar sobre la personalidad propia a través de un ejercicio muy sencillo: mirar un collage en el que se han sobrepuesto varias imágenes de animales.
Si partimos de la premisa de que lo que somos nos hace destacar ciertos elementos de la realidad y descartar otros, entonces es posible proponer que una persona verá primero cierta imagen y otro espectador descubrirá una diferente. Cabe acotar, asimismo, que la primera asociación de lo que vemos con uno de sus posibles sentidos también está dada por el medio social y cultural y los referentes de cada quién.

En cualquier caso, se trata de una oportunidad para preguntarnos qué de lo que somos está configurando la realidad en la que vivimos. Y qué podría ser distinto…

Veamos.

Esta es la imagen:

¿Qué viste primero?

Un ave - Las aves suelen asociarse con personalidades abiertas, volcadas hacia el exterior, expresivas.

Un cangrejo - En los criterios de este examen, el cangrejo apunta hacia personas con un buen sentido del humor y una disposición constante a la risa.

Ave y cangrejo - Si distinguiste estos dos animales al mismo tiempo, es posible que seas una persona con una inteligencia emocional desarrollada, es decir, que eres sensible a las emociones tuyas y de los demás.

Caballo - El caballo salta a la vista de los individuos en quienes domina el sentimiento de independencia y libertad.

Delfín - Si viste un delfín, posiblemente seas una persona hábil en los dominios de la creatividad y la imaginación.

Patos - Pocas personas distinguen al par de patos pequeños que se encuentran en la imagen. Si es tu caso, lo más probable es que tengas una personalidad minuciosa, cuidadosa de los detalles, y que tengas facilidad para concentrarte.

Un oso - Quienes ven primero un oso suelen ser personas con un carácter fuerte, posiblemente líderes natos.

Cachorro - Para quien vio al cachorro antes que nada, el mensaje es claro: es amable y con tendencia a cuidar y proteger a otros.

La imagen –y lo que vemos en ella– da cuenta también de los distintos tipos de pensamiento que puede tener la mente humana; a saber:

- Para mirar el ave y el cangrejo se requiere una mente que sepa distinguir fácilmente conexiones y contrastes entre los elementos de la realidad.

- Para mirar el caballo se necesita una desarrollada habilidad de profundidad e, incluso, cierta intuición.

- Mirar el delfín, como decíamos arriba, requiere de los mecanismos de creatividad del cerebro humano.

- Finalmente, para mirar al oso suele necesitarse una capacidad de atender el “panorama completo” de un vistazo, sin detenerse en los detalles.

 

Como decíamos antes, este es un ejercicio que no pretende ser conclusivo, sino sugestivo para la exploración del yo y la personalidad.

 

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Nikola Tesla y el enigma de los números 3, 6 y 9 (el código de la creación)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/10/2017

"Si supieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo"

La siguiente frase ha generado enorme especulación en Internet entre los seguidores de Nikola Tesla y su visión del universo como número, vibración, energía (la cual puede ser canalizada por el ser humano para transformar la naturaleza): "Si supieras la magnificencia de los números 3, 6 y 9, tendrías la llave del universo". Aparentemente, con esta frase Nikola Tesla había apuntado a un enigmático código de la creación y de la energía universal que se manifiesta como el mundo material. El mismo Tesla seguía una especie de ritual organizacional, haciendo cosas siempre en series de tres. En el siguiente video podemos ver las notables combinaciones que tienen estos números, particularmente el 9, que tiene una serie de coincidencias significativas que hacen pensar que tal vez este número realmente está embebido en el programa mismo que genera el mundo, como el número místico por excelencia.

Algunas de estas impresionantes propiedades del 9 y sus conexiones con el 3 y el 6 están basadas en los 360 grados de un círculo, un número que fue elegido con cierta arbitrariedad, según algunos matemáticos (otros señalan que obedece un patrón observado en la naturaleza). En términos meramente matemáticos, un círculo podría tener 400, mil grados o lo que sea. Pero el 360 es un número especialmente abundante, esto es, que tiene muchos factores: puede ser dividido en 2, 3, 4, 5, 6, 8, 9, 10, 12... partes. Mientras que un número como el 400 no puede ser dividido ni siquiera en tres partes iguales de números enteros. Asimismo, el 360 se acerca a los 365 días del año solar, siendo este una especie de círculo cósmico, utilizado tempranamente en la astrología y en la astronomía por los babilionios y otras culturas. El cielo fue dividido en los 12 signos del zodiaco, cada uno ocupando 30 grados, una aproximación a un mes; el círculo siendo considerado una forma perfecta y divina y, por lo tanto, el 360 también un número divino. Extrañamente, también los antiguos védicos hicieron esta misma división de una rueda astronómica con 12 radios y 360 clavijas. Para la ciencia moderna, sin embargo, no existe una explicación contundente.

Veamos algunas de las secuencias que resalta el video:

Si se agrega 9 a cualquier número, éste finalmente suma el mismo número:

1+9=10 (=1); 2+9=11 (=2); 3+9=12 (=3); etc.

Por otro lado, se sabe que si se suman todos los números del 1 al 10 sin incluir el 9 tenemos: 1+2+3+4+5+6+7+8= 36 (3+6=9)

Por fuerza, entonces, al agregar 9 vuelve el 9. Igualmente si se suman todos los números 1+2+3+4+5+6+7+8+9=45 (4+5=9). Esto hace que los autores del video sugieran que el 9 modela la totalidad y la nada simultáneamente. Es la singularidad y la vacuidad a la vez. Esto es visto así: ya que la suma de todos los dígitos lleva al 9, así también 9 + cualquier otro dígito regresa al mismo dígito: 9-5: 14 (1+4:5). Así que, literalmente, el 9 es igual a todos los dígitos (36) y a la nada o a la no-cosa (0). Vemos aquí una descripción de la creación como un proceso dinámico -no una cosa, no estático- en el cual la totalidad es igual a la nada -la nada que es potencialidad absoluta.

Otras interesantes relaciones con el 9 (hay que decir que muchas ocurren por la elección de utilizar los 360 grados para un círculo, 60 segundos para 1 minuto y 60 minutos para 1 hora, siguiendo esta matriz de 360, así como también por la elección de un sistema decimal):

El día tiene mil 440 minutos que suman 9.

El día tiene 86 mil 400 segundos, que suman 9.

La semana tiene 10 mil 80 minutos, que suman 9.

El año tiene 525 mil 600 minutos, que suman 9.

Un círculo en el espacio está formado por 360 grados (3+6+0=9), cuya mitad son 180 grados (1+8=9), cuya mitad son 90 grados (9+0=9), cuya mitad son 45 (4+5=9), cuya mitad son 22,5 (2+2+5=), cuya mitad son 11,25 (1+1+2+5=9) y la suma 9 de cada mitad, así se repite al infinito.

Quizás habría que mencionar también el hecho de que el embarazo en el ser humano suele durar 9 meses o 36 semanas.

Aquí puedes ver las también impresionantes conexiones o secretos de los números 3 y 6: